Camiones y conductores se pueden ver por cualquier parte. Y donde quiera que se les vea, están cumpliendo con su trabajo lo mejor que pueden. La guerra no es la excepción. De hecho, manejar camión en tiempos de guerra es una de las funciones más indispensables. Por eso quienes se dedican a este oficio también fueron contemplados en los planes de la guerra contra Irak.
La lógica es simple: las acciones bélicas requieren el apoyo para transportar a los soldados, traerles o llevarles según sea el caso. Además de suplir con agua, comida medicinas, combustible, de dar mantenimiento y hacer llegar el correo a las diferentes bases.
Desde que comenzó la guerra contra Irak, muchos plomeros, electricistas, especialistas en comidas, en emergencias, entre muchos otros, prestan sus servicios a las tropas en ese país árabe.
Grandes compañías especializadas en logística de guerra, como Halliburton y su subsidiaria Kellog, Brown y Root (KBR) y otras de diferentes países, han reclutado trabajadores de los más diversos lugares. Entre ellos Turquía, Bosnia, Líbano, Bulgaria, Inglaterra, Sur África, Honduras, Filipinas y Estados Unidos.
Pero, ¿por qué un camionero ejerciendo su oficio en un lugar tan peligroso? El pago por permanecer allí es la principal razón por la cual muchos deciden ir a Irak. Por ejemplo, los salarios que ofrece KBR, pueden ascender hasta los $125,000 por año para iniciar. Esta tentación deja de lado todos los riesgos que esto conlleva.
El agua y la comida son esenciales en una guerra. Las milicias lo saben muy bien. Desde que las operaciones militares empezaron, los camiones para la logística han sido atacados en varias ocasiones y a sus conductores los han secuestrado. Por esta razón, el ejército siempre protege a los automotores, su preciado cargamento y a sus conductores con guardaespaldas muy bien preparados. Estos chóferes deben usar chalecos antibalas para protegerse.
"Mataremos a cualquiera que vaya dentro de un camión que lleve municiones a las fuerzas de ocupación", manifestó para Al- Jazeera un líder de las milicias opositoras. Hasta el momento han cumplido su palabra.
Las noticias reportan casi a diario un número creciente en la cifra de muertos de soldados y de civiles. Pero el número de víctimas no es el correcto. Esto porque aunque el los miembros del ejército informan de las bajas en cada combate, están forzados a no decir el dato real.
El sitio en la Internet de la Coalición Iraquí tiene información valiosa, aunque incompleta, de las personas muertas en combate. Allí hay unas 280 funcionarios en distintas áreas.106 son estadounidenses. En el caso de los camioneros, muchos mueren en explosiones. Otros secuestrados y ejecutados de la forma más terrible.
Sin duda alguna, una profesión peligrosa. Pero alguien tiene que responder por las municiones. Durante el 2004 se movilizaron cerca de 4 millones de litros de agua, 33 millones de tipos de comida y más de un millón de galones de combustible.
Tal vez, la realidad no muestra la verdadera historia, pero hay algunos reportes de prensa que en algunos párrafos ofrece el diario vivir en medio de una guerra como esa. Aquí algunos ejemplos.
Albert Luther Cayton estaba trabajando en Irak y tenía un grandioso empleo. Era supervisor en un camión de guerra. Tenía las credenciales y fue condecorado como el chofer por tener más de tres millones de millas recorridas sin un accidente. En el 2002 fue uno de los que transportó muchas toneladas de acero a la Zona Cero en Nueva York, después de los atentados del 11 de septiembre del 2001. En febrero del 2004 murió junto con otros tres camioneros cuando supervisaba un camión que traía municiones en una emboscada. Dejó tres niños y a su esposa.
Tim Smith, era de Aztec y tenía 40 años. Trabajaba para el departamento de ingeniería y construcción y manejaba su camión para la KBR en una misión especial y lo único que trascendió fue la fecha de su deceso, pues las causas de su muerte aun no quedan claras.
Desde Abril del 2004, la familia de Bill Bradley, de Galveston sufre desde que él se fue de misión a la guerra. En enero del 2005, la tensión acabó. Fueron noticias espantosas. Su cuerpo fue encontrado después de seis meses. Se presume que murió en una emboscada a su camión de guerra. Bradley quiso conocer el mundo y por eso se fue para Irak, esa fue la única descripción que hizo al respecto.
El transporte de correo que llega a los soldados también es una tarea riesgosa. Fred Bryant Jr tenía 39 años cuando dejó a su esposa y sus tres hijos en la Florida. Fue asesinado en una explosión mientras conducía.
Keven Dagit de Iowa, también murió de forma similar junto con sus colegas mientras en septiembre del 2005. Dejó dos hijas.
Finalmente, un joven de 21 años cayó mientras trabajaba en el transporte del correo. También pereció su asistente. Tenía el sueño de llegar a ser doctor algún día. Su nombre era Darryl Dent.