Mientras conduce su camión, es probable que usted disfrute y entienda la CB Radio. Es como entrar a otro mundo, con su lenguaje, su código y sus problemas propios. Casi como una comunidad aparte. Este es el resultado de una mezcla entre cultura y tecnología que parece dominar dentro del gremio de los camioneros.
Esta arma contra la fatiga y la soledad en el camino es una invención simple. La Citizen Band (CB), fue creada en 1945, cuando el gobierno de los Estados Unidos permitió que cualquier persona pudiera explotar las bandas de comunicación privada.
La CB es una banda de 11 metros (radio de onda corta) con 40 canales que pueden proveer comunicación en dos sentidos. Cualquier persona que tenga acceso a una CB puede usar esos canales.
En 1970, la CB tuvo su máxima popularidad por su bajo costo y por fácil adaptación a aparatos no muy sofisticados. Tampoco era necesario tener licencia para explotarlas. Los más diversos programas transformaron la CB en una cultura. Para muchos, hacer programas era un preciado pasatiempo.
La Comisión Federal para la Comunicación aumentó los canales del 23 al 40 y recomendó su uso bajo los lineamientos del Código 10 de la comunicación. Este código llegó a ser la parte del argot extraordinario de la radio de CB.
Pero el avance en las nuevas tecnologías de comunicación, desplazaron la fiebre por la CB. Sin embargo, su utilidad sigue vigente dentro de los camioneros. Su uso permite que los conductores comuniquen con eficiencia cualquier situación que se les presente durante el camino o bien tener un rato de tertulia con algún colega.
Por medio de ella se comunican las condiciones del tiempo, estado de algunas carreteras, algún accidente, emergencias, presencia policial, los mejores lugares para comer, y muchos más tópicos útiles para su desempeño.
El léxico usado durante las conversaciones debe ser apropiado. Las regulaciones hechas en ese sentido por la Comisión Federal para la Comunicación dice que nadie puede usar algún canal con el propósito insultar a otros, o bien invadir las charlas de otros. Además, no pueden tener más de cinco minutos de duración.
El mensaje corto y conciso es el mejor para una comunicación eficiente. Esta es la razón por la cual el Código 10 es de gran utilidad para los camioneros, porque si bien pueden existir diferencias entre un estado y otro, por lo general conservan el mismo significado.
Por ejemplo, "10-20" es el equivalente a "estoy en", o "10-42" es "hay accidente de tráfico", "10-70" es "fuego en" y "10 -4" significa "OK, mensaje recibido". También es muy común que combinen todos esos códigos con frases normales.
Las obscenidades, difamaciones o lenguaje ofensivo no puede ser usado bajo ninguna circunstancia, aunque sí permite el uso de palabras propias de la jerga camionera. Esta particular conducta cambia de significado en ciertas palabras, con lo que crea nuevos conceptos de acuerdo con las necesidades de comunicación de los chóferes. Es creado por camioneros y para camioneros, así que no es de extrañar que usen orgullosamente sus apodos para reconocerse de entre todos los que crean cada una de las frases.
Las conversaciones entre camioneros tienen sus propias características en cada estado. En el Medio Oeste, por ejemplo, las patrullas policiales son las llamadas "máquinas de chicle"; un "caimán o lagarto" es un colega con problemas en carretera, un "calabazo" es un neumático roto; una "xyl" es la abreviación de "ex mujer joven", "la caja idiota" es el televisor, entre muchos otros.
Cualquier persona puede usar cualquiera de sus 40 canales, pero el nueve debe quedar libre para emergencias. El canal 19 es el más usado.
CB es actualmente un aditamento infaltable en cualquier camión por su larga trayectoria. Hasta es ahora parte de la cultura de los camioneros. Los largos viajes se vuelven cortos y las situaciones peligrosas se evitan más.